Un alcoholímetro que no está correctamente calibrado puede dar lecturas erróneas de hasta 0.02% BAC, lo que en términos prácticos significa que podrías estar dejando pasar a un trabajador en estado de alerta, o bien sancionando injustamente a uno que está en condiciones aptas. En este artículo te explicamos cómo funciona la calibración, cada cuánto se recomienda realizarla y qué marco normativo aplica en México.
Calibración de alcoholímetros para empresas: cuándo hacerla y por qué importa para tus controles laborales

¿Qué es la calibración de un alcoholímetro y cómo funciona?
Calibrar un alcoholímetro es el proceso mediante el cual el software y el sensor del equipo se ajustan para garantizar que la lectura de concentración de alcohol en aliento sea precisa y reproducible. Con el uso continuo, los sensores electroquímicos se degradan gradualmente, lo que puede generar desviaciones en los resultados. La calibración corrige esta desviación y devuelve al equipo a sus parámetros originales de fábrica.
La frecuencia de calibración depende del modelo, la intensidad de uso y las recomendaciones del fabricante. Como referencia general, los equipos de uso intensivo en empresas de transporte o seguridad deben calibrarse desde 6 meses hasta 12 meses, o al cumplir la cantidad de pruebas realizadas recomendadas por el fabricante, lo que ocurra primero.
Para equipos de uso moderado, una calibración anual puede ser suficiente. Algunos fabricantes como Dräger recomiendan revisión preventiva al menos una vez al año aunque el equipo no presente fallas visibles.
¿Cada cuánto tiempo debo calibrar el alcoholímetro de mi empresa?


¿Qué dice la NOM-214/2-SCFI-2018 sobre los alcoholímetros en México?
¿Cómo sé si mi alcoholímetro necesita calibración urgente?
La NOM-214/2-SCFI-2018 establece las especificaciones técnicas y métodos de prueba para alcoholímetros evidenciales comercializados en México. Si bien actualmente no existe una norma oficial que obligue a las empresas privadas a calibrar sus equipos en intervalos específicos, sí establece los parámetros de precisión que un alcoholímetro debe cumplir para que sus resultados sean válidos. Contar con un programa interno de calibración documentado es la mejor forma de protegerse ante cualquier cuestionamiento legal.
Hay señales claras de que tu equipo necesita atención inmediata: lecturas inconsistentes en la misma persona en condiciones iguales, error en la pantalla al encender el equipo, sensor que tarda más de lo normal en estabilizarse, o resultados que no coinciden con una prueba de referencia. Si detectas cualquiera de estas señales, retira el equipo de operación de inmediato y envíalo a revisión. En Centyn ofrecemos orientación sobre mantenimiento para los modelos que distribuimos.







